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Recorrer la ciudad de Córdoba implica una visita obligada a su Mezquita. Imponente entre pequeñas casas, se levantan los muros de esta gran obra de arte.

Su construcción comenzó en el año 786 y con 23.400 metros cuadrados fue la segunda mezquita más grande del mundo en superficie. Solo La Meca está por delante suya, no fue hasta 1588 que la Mezquita Azul de Estambul se puso en segundo lugar.

La mezquita tal y como la vemos ahora, no es para nada lo que en un principio se empezó a construir. A lo largo de los años ha ido sufriendo ampliaciones y reconstrucciones, hasta llegar a lo que ahora podemos visitar.

Creo que para poder hacer una visita sin perdernos ningún detalle, es importante tener claro cómo se ha ido transformando en el tiempo. 

Basílica Visigoda de San Vicente

Localización de la basílica visigoda de san Vicente en la Mezquita

 

Fuente: mezquita-catedraldecordoba.es

Empecemos más o menos por el siglo VI, y es que fue entonces cuando en lo que ahora es el subsuelo de la mezquita se construyó la Basílica Visigoda de San Vicente. Actualmente podemos verla solo a través de un cristal en el suelo y obviamente mirando hacia abajo. Aquí puedes ver el punto en el que puedes encontrarla.

Mezquita fundacional de Abd al Rahman I

Sobre los restos de la Basílica de San Vicente, allá por el 786 y estando aún gobernando Abd al Rahman I se empezó a construir la Mezquita de Córdoba. Para construirla se basaron en el estilo basilical de la Mezquita de Damasco, pero en la de Córdoba 120 columnas dividen el espacio en once naves perpendiculares al muro de quibla. Sin embargo, en la de Damasco, las naves están orientadas en paralelo.

Mezquita fundacional de Abd al Rahman I

 

Fuente: mezquita-catedraldecordoba.es

Ampliación de Abd al Rahman II

Debido al desarrollo demográfico que Córdoba presenta, en el año 832 se empiezan las obras para ampliar la Mezquita. Bajo el mando de Abd al Rahman II se hace una ampliación en el que el edificio aumenta considerablemente, así como el número de columnas que se establece en 200. Para poder ampliar la sala de oración, tuvieron que desplazar el muro de la quibla hacia el sur. Tras este cambio la sala de oración pasó a tener 64 metros de profundidad.

Ampliación de Abd al Rahman II

 

Fuente: mezquita-catedraldecordoba.es

Intervención de Abd al Rahman III

Abd al Rahman III fue el primer Califa Omeya, si bien durante su mandato se centró en la ciudad de Medina Azahara, no dejó en el olvido la Mezquita. Aunque se encarga de consolidar, reconstruir y decorar la fachada del oratorio que da al patio, su principal obra fue el nuevo alminar. En el 951 se derriba el minarete construido por Hisham I (el más antiguo de Al-Ándalus). Y es en el 952 cuando se empieza a construir el nuevo alminar, el cual en la actualidad se encuentra integrado en la Torre Campanario.

Intervención de Abd al Rahman III

 

Fuente: mezquita-catedraldecordoba.es

Ampliación de Al-Hakam II

Bajo el mandato del segundo Califa, se hizo la ampliación más grande y rica de todas. Y es que en el siglo X la población musulmana en la ciudad aumentó considerablemente. Tal es así que se añaden otras doce naves hacia el sur, duplicando por lo tanto la mezquita de once naves que había hasta el momento. Así como la maqsura frente al muro de quilab, lugar reservado para los altos cargos. También se construyen algunos lucernarios para darle mayor luminosidad al interior.

 

Fuente: mezquita-catedraldecordoba.es

Mihrab

El Mihrab es el punto que indica la dirección de la Meca, aunque en la Mezquita de Córdoba no sea así. Como con la ampliación de Abd al Rahman II se trasladó ahora se encuentra entre la cámara del tesoro y del sabat. Lo que más destaca es la decoración del arco de su portada, con los mosaicos y los versículos del Corán. Una cosa que me llamó mucho la atención fue la cúpula que precede a la quibla, una mezcla perfecta entre azules, dorados y madera.

Mihrab de la Mezquita

Ampliación de Almanzor

Con la llegada de inmigrantes y el consiguiente aumento de la población se hizo necesaria una nueva ampliación de la Mezquita. Debido a la cercanía del Guadalquivir, si hizo imposible seguir ampliando la Mezquita en sentido sur, por lo que Almanzor decidió hacer una ampliación de ocho nuevas naves en sentido este. Quedando de este modo la forma cuadriculada que tiene a día de hoy. Con esta última ampliación son 1300 columnas las que sujetan 365 arcos de herradura.

Conversión en Catedral

Tras la reconquista cristiana en 1236, Fernando III de Castilla convirtió la mezquita en catedral. 

Capilla Real

En 1371 se terminaron las obras de la Capilla Real (actualmente no visitable), mandada construir por Enrique II para albergar las tumbas de su padre Alfonso XI y de su abuelo Fernando IV. A pesar de ello en 1736 fueron trasladados a la Iglesia de San Hipólito.

Capilla de Villaviciosa

Hasta el momento el culto católico se había adaptado al espacio de la capilla real, pero en el siglo XV se hizo necesaria una nueva ampliación dentro de la Mezquita. Es en 1489 cuando se empieza la construcción de una nave gótica continuando la capilla real.

Capilla Mayor

Pero la mayor obra se lleva a cabo en 1523, con la construcción de una gran nave cristiana en el centro de la que en aquella fecha era la segunda Mezquita más grande del mundo. Obviamente todo esto trajo una gran polémica entre los que estaban a favor y en contra, hasta que el emperador Carlos V intervino para que se realizara la obra. Aunque más tarde se lamentó, tal y como recogió el filólogo español Bernardo de Alderete: 

«Habéis destruido lo que era único en el mundo, y habéis puesto en su lugar lo que se puede ver en todas partes»

Coro

Esta es otra de las cosas que más me gustó de la Mezquita-Catedral, su coro. Dicen, y desde que lo vi yo también lo digo, que es uno de los más bonitos y mejor ejecutados de España. Su escultor, Pedro Duque Cornejo, tardó 9 años en terminarlo. Cuenta con 50 sillones en dos alturas. Es increíble ver con detalle cómo cada sillón es diferente y que incluso la parte de debajo está tallada.

Coro de la Mezquita de Córdoba

Creo que es el primer monumento que conozco que haya sufrido tantos cambios, pero aún así me parece que la mezcla de estilos le da un toque especial.

Para visitar la Mezquita-Catedral de Córdoba cualquier época del año es buena, aunque si visitas la ciudad en la temporada de Patios, podrás disfrutar el doble de tu viaje.

 

Yo me quedé con las ganas de asistir a una misa, imagino que tiene que ser algo especial. Si tu no te quieres perder esa oportunidad, puede acudir a las 09:30, para poder asistir a la misa en la catedral.

Si solo quieres hacer la visita normal, las entradas se compran justo al lado de la Torre Campanario, una vez que ya has entrado al Patio de los Naranjos. El precio es de 10€, pero si has nacido o eres residente en Córdoba la entrada es gratuita.

Yo te recomiendo que vayas a última hora, hombre, no llegues a las 18:30 si sabes que cierran a las 19:00. Pero te aconsejo que esperes a que venga el guardia y te diga que te vayas, porque es en ese momento cuando tendrás la Mezquita para ti solo y podrás verla por un par de minutos sin gente.

Mezquita de Córdoba sin gente antes del cierre

Como ya hemos visto, la Mezquita-Catedral de Córdoba no es nada simple. A pesar de todo lo que ya te he contado, sigue guardando un par de secretos. ¿Los quieres descubrir?

CURIOSIDADES DE LA MEZQUITA

  • El muro de la quibla no se construyó orientado hacia la Meca, como es la costumbre. En la Mezquita de Córdoba está colocado 169º hacia el sur, en vez de 111º como dice el Corán. Esto es un detalle típico en las mezquitas de Al-Ándalus.
  • Tras la reconquista cristiana de la ciudad, la mezquita se consagró como catedral.
  • Columna del cautivo o del Santo Cristo de la Uña: una leyenda cuenta, que junto a esa columna un cristiano estuvo cautivo, y para dejar presencia de su martirio grabó una cruz en la columna con su uña. ¿Serás capaz de encontrarla? Te doy una pista, está andando hacia delante desde la puerta por la que accedes al interior.

Arcos de la Mezquita

  • La mezquita cuenta con 1.300 columnas y 365 arcos de herradura en su interior.
  • La columna cubierta por una mampara. Antiguamente la gente que pasaba rascaba la columna con una moneda y esta desprendía un olor a azufre. La leyenda cuenta que era una columna proveniente del infierno, pero todo pasaba por una reacción química.
  • No siempre se ha llamado Mezquita. Al principio se le dio el nombre de Aljama, que en árabe significa “reunión de gente”

 

Y ahora que ya has hecho la visita turística y has descubierto esta maravilla, es hora de reponer fuerzas para seguir visitando la ciudad.

Merienda a los pies de la Mezquita

Justo en el número 3 de la Calle Magistral González Francés, es decir, en una de las esquinas de la Mezquita, está la Taberna Bar Santos. Famoso por sus gigantescas tortillas, es el mejor lugar para coger un pincho, una caña y un salmorejo, para sentarte en el muro de la Mezquita y terminar el día como un rey.

Escrito por Ara Ballesteros

 

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