Hoy os quiero hablar de mi excursión de fin de semana a Cyprus Lake, en Ontario (Canadá), una experiencia que no solo me conectó con la naturaleza, sino también con la forma de vida canadiense. Pero antes de contaros los detalles del camping, quiero hacer una pequeña reflexión sobre lo especial que es viajar con alguien local.
Viajar por libre está genial, pero cuando visitas un país acompañado de un nativo, el viaje se transforma por completo. Descubres rincones ocultos, costumbres reales y tradiciones que los turistas normalmente no ven. En mi caso, tuve la suerte de visitar Ontario con un canadiense que me abrió la puerta a su mundo: desde competiciones caseras de dardos con latas de cerveza hasta un partido de los Blue Jays en Toronto. Pero sin duda, uno de los mejores planes fue ir de camping a Cyprus Lake.
Reglas de Dardos con Cerveza 🍻:
- Guardar la distancia.
- Permanecer sentado al tirar.
- La lata de cerveza debe estar entre medias de tu compañero y tú.
- Los dardos deben ser de hierro para que sean capaces de romper la lata de cerveza.
- Al romperla, el equipo dueño de esa lata debe bebérsela antes de tirar el siguiente dardo.
- Quien rompe las tres cervezas antes, gana la ronda.

Como una buena americanada, los boy scouts en uno de los pasatiempos a los que los niños canadienses son apuntados por sus padres para descubrir la naturaleza y ser unos buenos hombres/mujeres. Una de las actividades que ellos hacen es ir de camping. Por lo tanto, probablemente todos ellos sepan encender un fuego, montar una tienda de campaña, y cumplir las reglas de seguridad en mitad del bosque para estar a salvo de animales como osos, ciervos o mapaches.
Yo nunca he sido miembro de los boys scouts, ni he ido de camping en mitad del bosque más allá de la Sierra de Cazorla, por lo que esta experiencia para mí es mucho más especial.
🚗 Llegada a Cyprus Lake
Nuestro plan empezaba temprano, con una buena dosis de café y carretera. Tras unas tres horas de viaje y un desayuno de campeones, llegamos a la península de Bruce, donde se encuentra el parque nacional y el lago Cyprus. Al llegar a nuestra plaza de camping nos encontramos un coche aparcado en nuestro sitio, así que decidimos dar un paseo antes de montar la tienda.
🌊 Ruta por el lago Cyprus
Recorrimos los senderos que rodean el lago, con pequeños riachuelos y vistas de postal. Con unos agradables 23ºC y sin insectos a la vista (una bendición si lo comparo con mi experiencia en Lake of Two Rivers), nos sentimos como en un sueño.

🏞️ Grotto
La costa rocosa y el agua cristalina nos acompañaron hasta llegar a The Grotto, unas cuevas junto al agua. Intentamos bajar a ellas, pero al ver lo resbaladizo del acceso y el peligro de mojar la cámara, decidimos seguir la ruta hasta una playa de piedras blancas completamente vacía. ¡Una maravilla!

🛌 Montamos campamento (con sorpresa incluida)
Cuando volvimos a nuestro sitio, el coche seguía allí. Resultó ser un señor echando la siesta, que muy amablemente se marchó al explicarle la situación. Por fin montamos nuestra tienda junto al lago, encendimos la hoguera y preparamos unas hamburguesas. Y entonces aparecieron nuestros acompañantes nocturnos: ardillas y un mapache muy insistente. Aunque yo quería darles de comer, mi compañero (con más experiencia en esto del camping) me lo prohibió rotundamente: “Nunca alimentes a un mapache”.
🚣 Buceo en Tobermory: agua congelada y barcos hundidos
Al día siguiente nos desplazamos a Tobermory, un encantador pueblecito costero desde donde alquilamos el equipo completo para hacer snorkel. Me costó una vida meterme en el traje de neopreno, pero fue peor descubrir que hacer pis dentro te costaba 100 CAN$. Menos mal que fui previsora…
Entramos en el agua y fue como meterme en el congelador. Salimos corriendo a alquilar gorro y guantes de neopreno. Con todo el equipo completo, pudimos disfrutar de la experiencia: el agua más clara de Ontario y barcos centenarios hundidos bajo nuestros pies. Fue una de las cosas más impresionantes que he hecho en Canadá.

🌇 Atardecer y cena con interrupciones
Volvimos al camping para ver el atardecer sobre el lago Cyprus. Una vez sin sol, preparamos una cena rápida: salchichas, pan, tomate y s’mores (marshmallow, chocolate y galletas). Pero claro, el mapache no se había olvidado de nosotros. Apareció varias veces intentando robarnos comida hasta que finalmente nos quitó la bolsa de malvaviscos y salió corriendo. Me robó el postre, y con él, mi simpatía.
Durante la noche, vimos sus ojos brillando entre los arbustos. Yo, con los nervios a flor de piel, apenas pude disfrutar de la cena. Fue una noche intensa y un poco terrorífica, pero también muy divertida y memorable.

☂️ Fin del viaje (y ardilla fotogénica)
Al día siguiente amaneció lloviendo, pero pudimos aprovechar un claro para recoger, comer algo y sacar una última foto a una ardilla curiosa que nos vino a despedir. Fue un fin de semana mágico, de esos que no se olvidan fácilmente.

🌟 Conclusión: acampar en Cyprus Lake, una experiencia inolvidable
Ir de camping en Cyprus Lake fue mucho más que montar una tienda y encender una hoguera. Fue conocer el corazón de Ontario, reírme a carcajadas, explorar cuevas, nadar entre barcos hundidos y enfrentarme a mapaches-ladrones. Si tenéis la oportunidad de visitar esta zona de Canadá, no la desaprovechéis. ¡Y si lo hacéis con un local, mejor que mejor!
Y vosotros, traveler@s, ¿os atrevéis a una aventura salvaje en el bosque canadiense?