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Ruta en coche por la costa este de Alemania (parte 1): Schwerin, Lübeck, Wismar y más

Hace tiempo que tenía ganas de hacer un viaje de un par de días por la costa este de Alemania, también conocida como Ostsee. A diferencia de la costa norte —donde se encuentra la famosa isla de Sylt—, la costa este nos regala ciudades llenas de historia como Rostock, paisajes tranquilos, playas infinitas y pueblos con encanto. Y como queríamos saborear cada kilómetro, decidimos hacerlo en coche y por carreteras secundarias.

La primera sorpresa llegó antes de arrancar: nos dieron un descapotable. ¿Qué mejor manera de empezar un viaje así, verdad? Nuestro objetivo era claro: disfrutar de los campos, de los pueblos y de las vistas que la carretera nos ofrecía. Aquí va la primera parte de nuestra aventura.

Schwerin: castillos de cuento y jardines mágicos

Nuestra primera parada fue Schwerin, capital del estado federado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Una especie de pequeña Zúrich a orillas del Schweriner Innensee. Veníamos con la ilusión de visitar el Castillo de Schwerin y, sinceramente, superó todas las expectativas.

El castillo es una mezcla entre arquitectura gótica y renacentista con un toque que solo puede describirse como mágico. Alrededor, jardines bien cuidados, una pequeña isla, una fuente, cuevas de piedra, un árbol centenario con banco incluido… ¡era como estar en un cuento!

OStsee1 - Palacio de Schwerin r1

Lübeck: entre iglesias, cervezas y festivales

La siguiente parada fue Lübeck. Las dos horas de trayecto se pasaron volando entre canciones y risas. Y al llegar… ¡sorpresa! Era Herrentag (el «Día del Hombre» en Alemania), y eso significaba una sola cosa: fiesta por todas partes.

Tras dejar el coche en el alojamiento, nos adentramos en un centro lleno de gente, música y celebración. Empezamos el recorrido con una cerveza al sol junto al río (¿cómo resistirse?) y luego fuimos tachando clásicos turísticos: la Puerta de Holsten, la Iglesia de Santa María, la catedral y la plaza del ayuntamiento, donde encontramos al curioso “demonio de Lübeck”.

Ostsee1 - Antigua puerta de entrada a Lübeck r1

A mediodía comimos en un italiano recomendado por el dueño del apartamento: pizzas enormes, deliciosas y bien de precio (10-15€). Eso sí, descubrimos que la cerveza en Lübeck no es precisamente barata: medio litro costaba 4,30 €.

Ostsee1 - Plaza de Lübeck r1

Después de comer volvimos a encontrarnos con un ambientazo: un parque lleno de jóvenes, música, puestos improvisados de cerveza y gente bañándose en el río. Así que sí, el turismo tuvo que esperar un poquito más… porque a veces también se viaja para vivir estos momentos inesperados. Terminamos el día en el pub irlandés Mac Thomas, con música en directo y una atmósfera genial.

Wismar: una ciudad de postal

A la mañana siguiente pusimos rumbo a Wismar, a solo 66 km de Lübeck. Con solo dar una vuelta en coche supimos que esta ciudad iba a enamorarnos. Y así fue.

Wismar tiene ese aire de ciudad de cuento, con calles empedradas, casas de colores pastel, palacetes, canales y una historia que se respira en cada rincón. Pero lo mejor fue el puerto: vivo, lleno de gente, barcos vendiendo pescado fresco y gaviotas acechando para llevarse algo. Un lugar que parece sacado de una película.

Ostsee1 - Plaza de Wismar r1

Isla de Poel: mar, tranquilidad y paisajes

Desde Wismar hicimos una escapada rápida a la Isla de Poel, a tan solo media hora en coche. Aunque la visita fue breve, las vistas desde la carretera ya merecen la pena. Paseamos por el puerto, disfrutamos del aire marino y cargamos energía para el siguiente tramo.

Ostsee1 - Embarcadero de la Isla de Poel r1

Prerow: playa, bicicletas y ambiente costero

Dos horas y media después llegamos a Prerow, un pueblo costero que nos recordó un poco a nuestras costas españolas. Bicis, supermercados, heladerías, restaurantes y gente disfrutando del mar. Nada más llegar fuimos directas a la playa, que nos sorprendió con algo bastante curioso: la arena era tan fina que sonaba como un vinilo al hacer scratching. ¡Os juro que era así!

Tener una playa entera para ti no tiene precio. Pasear sin prisas, sin gente, sin distracciones. Solo tú, el mar y tus pasos en la arena. Es uno de esos momentos que se quedan contigo.

Ostsee1 - Puente sobre el mar en Prerow r1

¿Cómo sigue esta ruta por la costa este de Alemania?

Esto es solo la primera parte de nuestro viaje por el Ostsee alemán. Si te han entrado ganas de hacer una ruta parecida, aquí te dejamos un mapa con el itinerario para que te inspires.

Y si quieres saber cómo continúa la aventura, no te pierdas la segunda parte, donde seguimos descubriendo más pueblos, más playas y más momentos mágicos. Puedes leerla justo aquí.

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1 comentario en «Ruta en coche por la costa este de Alemania (parte 1): Schwerin, Lübeck, Wismar y más»

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