Muchos de vosotros conocéis Castilla y León como la palma de vuestra mano, pero nosotras no tuvimos el placer de empezar a recorrer esta tierra hasta el año 2022.
Fue entonces cuando nos dimos cuenta de la amplia oferta que Castilla y León ofrece: la Senda del Oso, el castillo de Peñafiel, sus platos típicos y un sinfín de planes para disfrutar durante varios días por el corazón de la península.
🌲 Sus sendas
Son muchas las rutas por las que podéis perderos y dejaros llevar por la naturaleza, pero una de las que más nos ha enamorado se encuentra en Cervera de Pisuerga.
Allí se esconde la Senda de la Tejera, un recorrido donde las raíces de los árboles se retuercen y se alzan sobre la tierra creando formas que parecen sacadas de un cuento.
Otra caminata que merece ser vivida es la que os llevará a Las Médulas, en el Bierzo leonés. Estas formaciones rocosas, que en su día fueron minas romanas, os dejarán con la boca abierta, especialmente al atardecer.
🏰 Sus castillos
El castillo de Coca, el de Ampudia, el de Peñafiel, el de Mota, el de Turégano, el de Ponferrada (el de los templarios)… Podríamos enumerar castillos
todo el día, y aun así seguro que alguno se nos escaparía.
Cada uno tiene su historia, su estilo y sus rincones por descubrir. Pero si hay uno que nos robó el corazón, ese fue el Alcázar de Segovia.
Sus torres afiladas, su piedra blanca, sus salas decoradas y su jardín nos enamoraron por completo. Aunque, para ser sinceras, fue desde lejos donde más lo disfrutamos: observándolo desde el parque que lo rodea, sintiendo lo majestuoso que se alza sobre la ciudad.

🍷 Su gastronomía
Sabéis que a nosotras (Ara y Ana) nos encanta probar los platos típicos allá donde vamos. Porque sí, la comida también es una forma de vivir y entender una cultura.
Y si algo hay que destacar en Castilla y León, además de sus paisajes y castillos, es su cocina. Con sus 9 provincias, aquí no se escapa ninguna de tener un plato estrella.
¿A quién no se le ha hecho la boca agua pensando en el hornazo de Salamanca o en los torreznos de Soria? ¿O qué me decís del famoso chuletón de Ávila, el lechazo de Palencia o el cochinillo segoviano?
Tampoco pueden faltar el botillo del Bierzo, el arroz a la zamorana o la deliciosa sopa de ajo de Valladolid. Y sí, lo sabemos, todavía no habíamos mencionado Burgos, pero es que la queríamos dejar para el final, porque esa morcilla… ¡se merece un monumento!
🧭 Un destino para saborear con calma
Como veis, motivos no os faltan para descubrir qué ver en Castilla y León. Ya sea por sus pueblos, sus rutas naturales, sus castillos o su exquisita gastronomía, esta comunidad esconde mucho más de lo que se imagina.
Así que, traveler@s, no lo dudéis. Vuestra próxima escapada de interior tiene que ser aquí. Y cuando lo hagáis, ¡contadnos qué os ha sorprendido más!