/ Alemania, Berlin, Europa

Como seguro que ya sabes, Berlín no solo es la ciudad del techno. También es conocida por todos por su gran variedad de cerveza.

Es fácil pasear por la ciudad y ver a gente con una cerveza en la mano. Y es que aquí esta bebida, se toma como si fuese agua.

Es por eso, que una de las cosas que más me gusta, es visitar sitios nuevos para probar las diferentes cervezas que ofrecen.

Hace unos días descubrí por casualidad, una nueva Brauerei (fábrica de cerveza). Y a decir verdad, me sorprendió bastante. Es totalmente diferente a lo que había visto hasta ahora.

BREWDOG DOGTAP BERLIN

Escondida y cerca de las vías del tren, se encuentra esta fábrica de cervezas al suroeste de Berlín. Al llegar y solo con ver lo grande que es ya te puedes imaginar que va ser algo chulo.

La fábrica se divide en varias partes: 

  • por un lado tenemos el exterior con juegos como ping-pong, minigolf, jenga, ajedrez gigante, tres en rayas, …
  •  una nave principal en la que te vas a encontrar todas las máquinas recreativas que te puedas imaginar y unas mesas de algún juego parecido al curling
  • una escuela y un museo de la cerveza
  • una tienda donde comprar cerveza y algunas sudaderas y camisas
  • y al fondo, la fábrica

El lugar en sí es espectacular, y aunque las cervezas son un poco caras y el lugar está un poco alejado, merece la pena ir a pasar la tarde.

Es aquí donde comienza todo, donde se mezcla la malta con los aromas, para crear las deliciosas cervezas que aquí se fabrican.

Según me contaron, ellos lo que hacen primero es crear una base y a partir de ahí empiezan a darle forma añadiéndole distintos aromas.

Han decidido crear cerveza sin conservantes ni aditivos químicos. Lo único que usan es agua, malta, lúpulo y levadura.

Con esto consiguen crear cervezas con sabores que van desde los dulces como el caramelo o el chocolate, a más amargos como el pepino.

A diario prueban diferentes combinaciones para crear nuevos sabores. Es por eso que, aunque hay algunas cervezas que siempre están en la carta, la mayoría va variando.

EL EXTERIOR

Por suerte, yo descubrí el sitio en verano. Eso quiere decir, que pude disfrutar de su patio, me imagino que en invierno eso será algo más complicado.

Se agradece llegar a lugares donde vuelves a ser un niño. ¿A quién no le gusta echar una partida al minigolf mientras se toma una buena cerveza?

La verdad es que el patio está genial, hay hamacas y mesas grandes para grupos por todos sitios. Tienen incluso un recinto con juegos para perros.

EL INTERIOR

En invierno la Brauerei sigue abierta, por lo que no está de más darte una vuelta por su interior.

A parte de la fábrica y obviamente del bar, en su interior se encuentra un pequeño salón recreativo, para quitarte el mono de jugar a las maquinitas en las que pasabas las horas de pequeño.

También tienen, por supuesto, un museo de la cerveza. En él te cuentan toda su historia y como paso a paso se elabora esta delicia.

En otra de las salas, ya algo más tranquila, tienen unos sillones con varios libros sobre cerveza y algunos juegos de mesa para pasar un buen rato con los amigos.

En caso de que te apetezca llevarte alguna cerveza a casa, también hay una tienda en la que puedes comprar algunas de las bebidas de la carta.

Aparato para llamar al taxi

Aparato para llamar al taxi

Una de las cosas que más me llamó la atención, fue este aparato. A la fábrica se puede llegar con transporte público, pero está un poco retirado. La idea de coger el coche después de las cervezas tampoco es una buena idea. Por lo que han puesto un aparato que solo con darle al botón, el taxi ya sabe que tiene que ir a recogerte a ese lugar. ¡Me parece la mejor de las ideas!

Otra de las cosas que tienes que probar cuando vayas, y se que al final irás, son sus hamburguesas y sus alitas de pollo.

Fueron los mejores 200 gramos de carne y las mejores alitas de pollo que he probado en mucho tiempo. Además con cada plato de comida te dicen cual es la cerveza más adecuada para obtener el mejor sabor.

COMO LLEGAR

Creo que no hace falta que te de muchos motivos más para que vayas reservando una tarde.

Llegar no es muy complicado, solo tienes que ir con el S-Bahn S2 hasta la parada Attilastraße y luego caminar junto a las vías del tren unos 20 minutos. O también puedes tomar el autobús 181, bajarte en la parada Greinerstraße y caminar unos 7 minutos.

Escrito por Ara Ballesteros

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2 Comentarios

  1. Me ha gustado mucho la esposicion me gustaría conocerlo pero me coje algo lejos

    1. Nos alegramos mucho Angel. No te preocupes, puedes apuntarlo en la lista de cosas por hacer y en el próximo viaje a Berlín ir a visitarlo. Merece la pena.

      Un saludo viajero 🙂

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